 En pleno relanzamiento de la marca, Lancia adopta las nuevas pautas de lujo y estilo de sus últimos modelos grandes -Thesis, Phedra- a la escala menor de su más popular utilitario: el Ypsilon. Manteniendo nombre y vocación, el nuevo Ypsilon destaca por su diseño y elegancia, con unas formas más suaves y voluptuosas que esconden una funcionalidad a tono con la que se espera de un polivalente urbano. Con el nuevo Ypsilon, Lancia mantiene la tradición de ofrecer un polivalente urbano de menos de 4 m de largo dotado del refinamiento y lujo que el usuario espera en modelos superiores. Es decir, un automóvil que actualmente no existe en la oferta presente en el mercado europeo: la tercera generación Ypsilon, que estrena una nueva carrocería bastante más alta (1,53 m), gana 1 cm de batalla (de 2,38 m a 2,39), mientras que la longitud total aumenta en 4 cm (de 3,72 a 3,78 m). Con una clara voluntad de conquistar el mercado de los utilitarios urbanos de lujo y definido por la marca como un "concentrado de buque insignia" a escala, este nuevo Ypsilon mejora claramente su habitabilidad y también su maletero, dotado ahora de la ventaja de contar con una banqueta trasera deslizante que permite modificar su volumen útil de 215 a 290 litros, o sea ya en niveles similares a los de los polivalentes de su más directa competencia. Lancia ha buscado ante todo satisfacer con el nuevo Ypsilon a una clientela sofisticada que quiere distinguirse a través de un producto único que combine estilo y tecnología, dentro de un refinamiento estético que represente lo mejor del carácter latino en el automóvil. Con carrocería tres puertas y un estilo moderadamente "retro", sus líneas son muy agradables, en especial el frontal, que recupera el clásico escudo Lancia y adopta unos faros almendrados de limpio diseño, que refuerzan su imagen simpática y original, parcialmente inspirada en la del legendario Ardea. Detrás el portón suavemente abombado y los grupos ópticos alargados en diagonal sobre las aletas, pero sin ascender al techo, rompen con la monotonía de las habituales configuraciones de su categoría, con un diseño propio y original que seduce a primera vista, inspirado en su pasado y que anticipa a la vez el futuro.
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