 La marca americana Cadillac reaparece para presentar el XLR-V, un descapotable de altas prestaciones de la serie V que combina todo el equipamiento y el lujo de esta marca con unas prestaciones, una potencia y un comportamiento de gran nivel. Basado en el Evoq El XLR-V mide 4,51 metros de largo por 1,84 metros de ancho y está basado en el concept car Evoq, un prototipo que revolucionó las formas de Cadillac cuando se presentó en el Salón de Detroit de 1999. Este coche comparte con el XLR su diseño de gran estilo con unas líneas más modernas acordes con el lujo contemporáneo, el gran rendimiento de su tracción trasera y la distribución de su peso de casi un 50 por ciento para cada uno de sus ejes. Sin embargo, el XLR-V es un vehículo muy exclusivo que, como el resto de miembros de la gama V, se distingue por la singularidad tanto de su exterior como de su interior que lo sitúan en otro plano. Entre algunos de sus elementos únicos encontramos una rejilla en su parrilla delantera completamente metálica, unas llantas de 19 pulgadas y, en el interior, madera de ébano y detalles en aluminio. Deportividad y clase unidas La parte trasera cuenta con cuatro tubos de escape en acero inoxidable pulido que acentúan la deportividad de este modelo y, hacen presagiar que lo que se esconde bajo el capó tiene que ser algo 'gordo'. En el interior encontramos un habitáculo cuidado hasta el más mínimo detalle con una palanca de cambios en madera de un diseño totalmente exclusivo y unos asientos de cuero suave y flexible con costuras francesas en negro o color tierra con incrustaciones de ante perforadas, combinadas en los asientos y en los acabados de los paneles de las puertas. Por otra parte, sus chasis ha sido mejorado para dotar al XLR-V de una agilidad mucho mayor tanto en carretera como en circuito. Además, incluye otros elementos como los frenos de mayor tamaño, las barras estabilizadoras, los neumáticos más grandes (235 milímetros delante y 255 atrás) y, sobre todo, el sistema de Control Magnético de Suspensión (MR) que contribuyen mucho a que el comportamiento de este vehículo sea tan bueno. Una bestia escondida en su interior Bajo el capó de este Cadillac se encuentra un poderoso motor Northstar de 4.400 centímetros cúbicos con ocho cilindros en V que desarrolla nada más y nada menos que 448 CV a 6.400 rpm. Este motor destaca además por ofrecer el 90 por ciento de su potencia entre las 2.200 y las 6.000 revoluciones por minuto. El motor de este coche está asociado a una caja de cambios automática de seis velocidades y acelera de cero a cien en menos de cinco segundos alcanzando una velocidad máxima de 250 kilómetros hora autolimitados electrónicamente. El XLR-V se construye en Estados Unidos en el galardonado centro de montaje Bowling Green de GM en Kentucky y estará disponible en los concesionarios europeos de Cadillac a partir de julio de 2007. Fuente: Supermotor.com
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